domingo, 29 de marzo de 2015

EL BESO DE LA MUJER ARAÑA, manuel puig (1976)

curiosa novela de la que me hablaron hace poco y por casualidad a los pocos días vi en un mercadillo de libros viejos. Escrita en forma de diálogo entre dos presos, sin narrador, mezcla diferentes lecturas: al diálogo donde se narran películas para entretenerse y hablan de sus vidas se suman documentos oficiales de prisión y fragmentos de un libro que uno de ellos lee. Los pies de página son otro texto paralelo, esta vez ensayístico, sobre la homosexualidad desde el punto de vista médico y sobre todo psicoanalítico (el autor es argentino). Me parece aburridilla pero es un experimento interesante que anuncia algunas características de la literatura del xxi: mezcla de géneros, ausencia de voz subjetiva, utilización de textos no literarios o importancia del cine como referente...

ATLAS DE ISLAS REMOTAS, judith schalansky

para viajeros y soñadores. Una maravilla difícil de clasificar. Me recuerda a Las ciudades invisibles de calvino pero no se parecen en nada salvo en la utilización del espacio como hilo conductor: las islas de schalansky existen y las historias que cuenta (a veces una anécdota, a veces una leyenda local, a veces solo una escena) son reales. Y sumamente evocadoras. Islas diminutas, deshabitadas o apenas habitadas, siempre aisladas. Micromundos que despiertan la imaginación. Wanderlust encuadernado. Un libro compuesto por mapas y pequeños textos. Un libro-objeto que no se puede leer solamente. Se debe poseer. Yo ya lo poseo.

LET THE OLD DREAMS DIE, john ajvide lindqvist

hace unos meses cayó en mis manos la novela Let the right one in (déjame entrar) y como la película me había encantado, tenía un examen de inglés y al hojearla no parecía difícil, decidí leerla. No me gusta leer libros adaptados, así que busco autores de prosa fácil asequibles a mi nivel B2 como paul auster, philip roth o ahora lindqvist. A las pocas páginas ya era fan de este escritor sueco del que jamás había escuchado hablar. Ahora he terminado el libro de relatos de terror Let the old dreams die, más irregular pero con algunas historias geniales. La mejor sin duda Border, una historia sobre una mujer diferente, rechazada por su aspecto físico. Equinox, protagonizada por una aburrida ama de casa, es muy inquietante y morbosa. Let the old dreams die es la continuación de la historia romántica y terrorífica que nos contaba en Déjame entrar. No sé, hay relatos para todos los gustos, un poco a lo stephen king. Eso sí: todavía no está traducido al español... pero es fácil de leer con un poco de paciencia.

LA HABITACIÓN OSCURA, isaac rosa (seix barral, 2013)

imagina que tienes las llaves de una habitación oscura donde entras cuando quieres, donde nadie te ve, ni a ti ni al resto de gente que tiene la misma llave. Un espacio de libertad donde el debe-ser es sustituido por el me-apetece. Un lugar donde esconderte de tu vida unas horas, donde llorar, donde tener sexo con otros cuerpos o donde buscar simplemente un abrazo. ¿No es un punto de partida sugerente? La historia de una generación (un poco más mayores que yo, pero me siento reconocido) alrededor de esa habitación. Las orgías de los veinte, los lloros de los treinta, las frustraciones y arrepentimientos de los cuarenta dentro de esa habitación oscura, que es metáfora y a la vez cuenta una historia realista, casi generacional, de personas concretas, del paso del tiempo, y casi al final, como no podía ser de otra manera en un siempre comprometido isaac rosa, la novela adquiere tintes políticos: la habitación como lugar del cobarde que prefiere no mirar lo que ocurre a su alrededor (la crisis actual y las injusticias políticas) pero también del revolucionario. A mí me ha gustado mucho, la verdad. Y es diferente. Además, isaac rosa es un escritor moderno que no se conforma con el Qué contar sino que está interesado en el Cómo contarlo. En este caso, aparte del carácter simbólico de la novela, el narrador en primera persona del plural con alusiones a una segunda persona cambiante es muy efectivo y curiosamente utilizado. Muy recomendable. Diferente.

YO, ETCÉTERA, susan sontag (1978)

relatos escritos con gran libertad expresiva, a veces como apuntes impresionistas, subjetivos, retazos de un relato, monólogo interior fragmentario... Original pero no he conectado nada ni con su mundo ni con su prosa. Me lo he acabado leyendo en diagonal...

ASFIXIA, chuck palahniuk (2001)

es la tercera vez que leo esta novela y cada vez me parece mejor. Es muy sórdida, sexual y maleducada, pero tan bien escrita que da rabia (con frases dignas de oscar wilde después de tres días de rave y mil excesos en el cuerpo). Cínica y demoledora en su crítica a la sociedad burguesa occidental. Me fascina sobre todo el personaje de la madre, nihilista, empeñada en sacar a la gente de su "comfort zone". Es odiosa pero a la vez adoro su mensaje: no nos durmamos, la vida pasa y nosotros seguimos dormidos en nuestras rutinas... Solo hablando de los espacios donde ocurre la acción ya podemos hacernos una idea de lo que vamos a encontrar: terapias sexuales, hospitales mentales, un parque temático de la América colonial... Hace años me encargaron adaptar esta novela al teatro y junto a un equipo genial, de gente a la que admiro, la obra fue escrita, montada y estrenada por Teatres de la Generalitat en el desaparecido ALTRE ESPAI. Quitamos el patio de butacas, obligamos a los espectadores a moverse por distintos espacios del teatro (hasta la sala de ensayos se convirtió en una terapia sexual) y fue toda una experiencia. Ahora se ha puesto muy de moda este tipo de teatro formado por pequeñas piezas, pero entonces no era tan habitual y costó un poquito vender la idea. Echo de menos el teatro. Supongo que tuve que centrarme en algo y elegí la novela. Todo no se puede. Pero de tanto en tanto me entra la morriña de hacer teatro. En la novela no hay estómago encogido, no hay besos y abrazos, no hay adrenalina, no hay comunión, no hay equipo humano. La novela es onanismo. El teatro es orgía.

TRANVÍA A LA MALVARROSA, manuel vicent (1994)

un paseo nostálgico por la valencia en los años 50. Me ha gustado bastante y esperaba que no me gustara. Aunque no tiene mucho tema (la ciudad es más bien el tema, vista desde un manuel adolescente despertando a la vida) está bien escrito, lleno de detallitos y sutilezas. Muy descriptivo y evocador, a la manera un tanto poética del alicantino gabriel miró. Supongo que el hecho de vivir en VLC, de que el protagonista viva en mi barrio (trinidad) y de que sus paseos por tanto sean similares a los míos (con medio siglo de diferencia) hace que me haya enganchado. Para leer sin prisa... exacto: como quien pasea.