domingo, 29 de marzo de 2015
LOS ÚLTIMOS DÍAS DE ROGER LOBUS, oscar gual (aristas martínez, 2015)
Óscar Gual escribe el tipo de novelas que más me gustan: novelas aparentemente caóticas donde el narrador parece irse por las ramas entre digresiones, anécdotas y personajes que lo alejan de la historia principal. Pero aquí está el error: la historia principal es solo una excusa, el marco, el paisaje de fondo, porque el hilo conductor de esta novela es "la muerte". Y el narrador jamás se aleja de este tema atractor. A partir del punto de partida -el hijo que espera la muerte de su padre en el hospital- la novela va tejiendo un patchwork aparentemente desordenado de historias (los robots que quieren ser humanos), teorías disparatadas (el suicidio de kurt covain), metáforas geniales (las religiones divididas en videojuegos de arcade -judeocristianas- o rol -asiáticas-), secundarios extravagantes (la pareja de criogenizadores), digresiones (la materia vista desde la física moderna) y anécdotas (la obsesión adolescente del protagonista por conseguir el sueño lúcido) que siempre gravitan alrededor de ese tema central, de ese obstinato temático: la muerte. La muerte contada como nadie nos la había contado: con desenfado y humor aunque también con hondura existencial.
LOS TURISTAS, jorge carrión (galaxia gutemberg, 2015)
con esta novela finaliza la trilogía que inició con Los muertos y continuó con Los huérfanos. Una trilogia temática (y distópica) en la que cada novela puede leerse de forma independiente aunque todas tratan de la relación entre la memoria y la ficción. Sobre todo son novelas valientes. Por sus influencias del cómic, los videojuegos o la ciencia ficción pero, sobre todo, por la mezcla de géneros. Carrión no sabe de modelos. Sus novelas son un cóctel donde combina con absoluta libertad lo que le apetece, con conciencia y sin prejuicios:
lo narrativo con lo puramente divulgativo
la alta cultura con la cultura de masas
el realismo con la ciencia ficción
lo narrativo con el simbolismo (y la poesía)
Los turistas, probablemente la más convencional de las tres genéricamente, sigue el esquema de un género que adoro y que el autor domina perfectamente como ha demostrado en otras publicaciones: la novela de viajes (así como Los muertos jugaban a la ciencia ficción o Los huérfanos a la narración posapocalíptica). Pero, como siempre ocurre con este autor, la novela deviene otras novelas: en este caso se cuela el "simbolismo" y hasta un largo mushup poético formado a partir de versos que recorren la poesía española desde sus inicios hasta hoy día. Para mi gusto es la más débil en cuanto a ideas (el tratamiento teórico de la ficción y la historia en las dos primeras me parece más interesante) pero, tal vez por ello, es la más ágil de leer y la que puede considerarse más "novela" de las tres. Como siempre: otra cosa. Y en este panorama literario de clones, eso es el mayor piropo que puedo decir.
EL MAR, john banville (2005)
Lo más destacable de esta novela es el estilo. Está muy bien escrita. Aunque su estructura proustiana no es original, hay que reconocer su maestría para, como las olas de ese mar del título, ir llevándonos y trayéndonos suavemente por los recuerdos del protagonista (jaja, estaba tan a huevo que tenía que ponerlo). Algunas veces se me hacía pesada tanta descripción y detalles nimios, pero esa es justamente su apuesta y, como ya he dicho, es problema de mi impaciencia, porque el libro está muy bien... Me recuerda a novelas como Un mundo para Julius de Bryce Echenique o El último encuentro de Sandor Marai, por ejemplo. Del mismo autor (aunque firmando como Benjamin black, su seudónimo cuando escribe novela negra) había leído hace unos meses El secreto de Christine. Me pareció tan intrascendente como casi todas las novelas policiacas, jaja, pero bueno, hay mucha gente que dice que es buena, igual es verdad...
LOS AMIGOS SOVIÉTICOS, juan terranova (2009)
Me interesan las novelas que no parecen novelas, que no sabes cómo catalogar, porque esta novela está tan cerca de la ficción como del ensayo, del anecdotario o de la búsqueda en internet. Aunque hay unos personajes (el autor y dos emigrantes rusos que viven en Buenos Aires), sus peripecias no nos interesan: hablan, beben, van a comer, googlean en el locutorio, ven películas... Lo que hacen es lo de menos. Terranova, igual que hace en El caníbal, utiliza la obsesión del protagonista (en aquel caso las noticias de sucesos de los periódicos y en este caso el comunismo y el fin de la URSS) para sumar historias, anécdotas y reflexiones en un cajón desastre que no lo es tanto, pues todo (el porno soviético, chernobyl, pavlov, la receta de pollo al tabaco, gagarin o el manga japonés que adapta el capital de marx) gravita alrededor de un centro invisible. Abstenerse los que buscan tramas con inicio, nudo y desenlace. Esta novela es de las que no se leen para llegar al final. Se leen porque sí, paseando por sus páginas, pues no hay meta a la que llegar. Y el autor la ha colgado en internet para quien quiera descargarla gratuitamente:
http://www.facebook.com/l.phpu=http%3A%2F%2Fwww.mediafire.com%2Fview%2F4bbb22m73w9gk15%2FLos_amigos__sovie%25CC%2581ticos.pdf&h=9AQEkhllT
http://www.facebook.com/l.phpu=http%3A%2F%2Fwww.mediafire.com%2Fview%2F4bbb22m73w9gk15%2FLos_amigos__sovie%25CC%2581ticos.pdf&h=9AQEkhllT
KOWLOON TONG, paul theroux (1997)
leí hace muchos años La costa de los mosquitos y me gustó muchísimo. No había vuelto a leer nada del autor hasta esta semana. Me ha dejado bastante frío. Ocurre en 1997 en Hong Kong, justo antes de que deje de ser colonia inglesa. Me gusta la descripción de la ciudad y sus contradicciones, del carácter chino, de los curiosos personajes... pero la historia no me engancha. Es más, me he preguntado durante gran parte del libro por qué alguien querría escribir sobre un tema tan anodino como la venta de una fábrica textil. Hay cierta lectura metafórica, pero aún así. Es curioso, en los últimos meses he vuelto a autores que me fascinaron, buscando conectar con alguna otra de sus obras. Con escaso éxito. Si me entusiasmó la lectura de El americano impasible de Graham Greene, Nuestro hombre en la Habana me pareció una parodia humorística bastante floja. Si consideré Libertad de Franzen como una obra maestra, comencé Las correcciones y no he podido acabarla (aunque lo intentaré de nuevo en unos meses). Es curioso cómo una obra de un autor puede gustarte tanto y otra dejarte tan indiferente o incluso parecerte mala.
LOS HUÉRFANOS, jorge carrión (galaxia gutemberg, 2014)
Lo que me gusta de leer a carrión es que nunca sé con qué me voy a encontrar. Como ya he dicho muchas veces me interesan los artistas que se reinventan en cada obra, que no se contentan con las fórmulas que han encontrado. Carrión ha publicado novelas, ensayos, artículos, antologías, libros de viajes... ¡y ahora tiene un cómic en camino! Pero centrémonos en Los Huérfanos, una novela difícil de catalogar genéricamente. Una especie de mezcla entre la especulación narrativa de Borges, la ciencia ficción posapocalíptica y el género ensayístico. O sea: me recuerda mucho a la serie inglesa Black Mirror . Carrión, como ya ocurrió en Los Muertos, nos habla de un futuro cercano. Tan cercano y posible (analizando las derivas del mundo actual) que hasta da miedo. Ambas novelas giran sobre el tema de la ficción: en Los Muertos habla sobre las redes sociales, el fandom y la creación de la realidad a través de las leyes que lo rigen. En Los Huérfanos, el narrador, desde un bunker posnuclear, cuenta su encierro y la tendencia -que pasa de moda a obsesión mundial- de Reanimación de la Memoria Histórica que llevó a la guerra nuclear. De nuevo Carrión, como gran observador, te obliga a pensar hacia dónde va el mundo en el que vivimos -o podría ir- donde la realidad y la historia son, ya lo dijo nietzsche, pura fábula, pura narración. Pues eso, todos a leer a Jordi Carrion en cualquiera de sus facetas literarias!!
LA MEDICIÓN DEL MUNDO, daniel kehlmann (2005)
Este verano haciendo senderismo por los fiordos noruegos subí a una de las montañas que humboldt utilizó para medir el meridiano terrestre. Me entró curiosidad por el personaje histórico y como me habían recomendado en un par de ocasiones esta novela que ficcionaliza la vida de humboldt y del matemático gauss, me hice con ella. Podríamos definirla como un fanfic de temática "real person fiction", pues a partir de datos objetivos sobre dos personajes reales, crea su ficción, su interpretación caricaturesca y humorística de los hechos. Dudo mucho que humboldt o gauss fuesen como los personajes que describe kehlmann, hombres antisociales y excéntricos, más parecidos a sheldon cooper (big bang theory) que a nadie que conozca. En la novela funciona, pues su visión asperger de la sociedad nos muestra la realidad desde cierta ingenuidad autista. Se han utilizado narradores deficientes (que saben menos que el lector) desde siempre: extranjeros (montesquieu, cadalso...), niños (Las cenizas de ángela...) e incluso marcianos (sin noticias de gurb)... pero ahora está de moda el narrador asperger, tan distanciado de la realidad y por ello humorístico y crítico, como los anteriores citados. Solo hay que echar un vistazo a la parrilla de televisión (big bang theory, bones, the bridge...). En fin, puede que en 2005 estos personajes asperger fuesen un hallazgo narrativo cargado de ironía, pero en 2014 me parecen cansinos... y la novela, por eso mismo, me ha acabado aburriendo. Está muy bien escrita y hay frases geniales, eso sí. A mí es que, lo reconozco, todo me acaba aburriendo...
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